Buena pregunta: si buscás engobe o acuarela para color pleno, este artículo práctico te ayudará a decidir rápido qué usar y por qué.
Engobe — la opción para color pleno
- Cubre más: tiene mayor carga de arcilla y pigmento, por eso logra un color parejo, denso y opaco. Recordá que el engobe, por definición, se aplica sobre piezas en estado cuero; eso facilita el trabajo. Si la pieza está seca o bizcochada, habrá que diluir el engobe y —en algunos casos— el color puede perder plenitud o quedar algo translúcido.
- Ideal para fondos y bases uniformes: se puede aplicar a pincel, esponja o por inmersión.
- Se integra con la pieza: al ser arcilloso, se fusiona con el cuerpo cerámico en la quema.
- Acabado: según la temperatura y el esmalte encima, puede quedar mate o brilloso. También podés bruñirlo para que quede con el brillo natural de la arcilla (satinado).

Acuarela cerámica — para detalles y efectos
- Más transparente y fluida: pensada para detalles, veladuras y efectos pictóricos.
- Permite superposiciones: genial para capas y matices, pero no cubre de forma uniforme.
- Tamaño y rendimiento: la presentación de la acuarela suele ser más chica, por lo que en superficies grandes puede no rendir tanto como el engobe.
- Uso recomendado: zonas pequeñas, ilustración sobre la pieza o acabados expresivos.

En resumen
- Si querés color pleno o una base uniforme: Engobe Rahué.
- Si querés efecto pictórico o detalles sutiles: Acuarela Rahué.
